FORMACIÓN INTEGRAL

La carrera del Aviador Militar exige abnegación, sacrificio, un compromiso valórico permanente con ideales supremos y un comportamiento sustentado en virtudes que nos caracterizan y están presentes en todo su accionar, desde su instrucción básica, durante el desarrollo de su carrera y en todos los ámbitos de la vida, puesto que las virtudes y los valores nos permiten conocer y diferenciar el bien del mal y por lo tanto, fijarnos un camino y perfeccionarnos como personas. De esta manera el alumno va incorporando un conjunto de valores éticos, morales y sociales, los cuales proporcionan una formación que lo motivan en el ejercicio de sus actividades y el cumplimiento del deber con la Patria, con la Fuerza Aérea y con sus respectivas familias.

  • Disciplina
  • Este concepto, es la esencia de la profesión militar, pues se basa en el dominio y control de la voluntad propia, cumpliendo cada Alumno con los deberes y obligaciones que nuestra Escuela requiere.

    La Disciplina, como un acto consciente y reflexivo, posibilita el trabajo en equipo, y la eficiente toma de decisiones, siendo la base de la efectividad de la FACh en el cumplimiento de su misión.

    El Alumno debe ser en toda circunstancia un ejemplo de disciplina, demostrando firmeza, buena conducta y proactividad, usando modales sobrios, militares serios y respetuosos, evitando por sobre todas las cosas, cualquier actitud que vaya en desmedro de su prestigio y el de la Institución. El incumplimiento de sus obligaciones traerá como consecuencia una sanción.

  • Ética
  • Uno de los valores más importantes dentro de la profesión de aviador es la ética, ésta obliga a los Alumnos a ajustarse a la legalidad en el empleo de los recursos materiales y humanos, practicar la austeridad, ser ordenados, transparentes y reflexivos en cuanto a su conducta personal.

  • Incorporación de la Mujer
  • Desde el año 2009, la Escuela de Especialidades ha incorporado a la mujer dentro de su línea formativa, e insertándolas dentro de un programa de integración más amplio, en igualdad de oportunidades y condiciones, pudiendo acceder a todos escalafones.

    Asimismo, ellas durante su permanencia en la Escuela, conviven diariamente en un ambiente sano, respetuoso y consciente de las naturales diferencias con sus pares masculinos, requiriéndose por parte de ambos, un comportamiento acorde a lo exigido tanto por la Escuela como por la Institución.